domingo, 16 de octubre de 2011

Cataluña no es la comunidad más indicada para criticar el PER

Foto de Joan Ramón Zaballos. Foto: CIU

Hace escasos días, el portavoz de CIU en el Congreso, Josep Antoni Durán y Lleida, arremetió contra los jornaleros extremeños y andaluces subvencionados por el Plan de Empleo Rural (PER). Este político, el más sensato de CIU con diferencia, señaló que los beneficiarios del PER se pasan el día en el bar de su pueblo, disfrutando de las subvenciones que salen del bolsillo de los catalanes. Una forma sutil de llamar vagos y aprovechados a los campesinos del sur de España.

Duran acierta con acierta al cuestionar la utilidad del PER, pero falla intencionadamente en la forma de expresarlo, encharca su discurso con tientes sensacionalistas que calan muy hondo en el votante nacionalista de Cataluña. A todos nos gusta creer que somos los más guapos, los más altos y los  más solidarios con el resto de comunidades. Esta es la base del  nacionalismo y Duran lo sabe utilizar muy bien. Pero sus palabras no cuentan toda la verdad ni explican todo lo que deberían.

El Plan de Empleo Rural, conocido como PER, fue un programa de subvenciones a los ayuntamientos de Andalucía y Extremadura aprobado en 1984 por el Gobierno de Felipe González. Este plan se reformó en 1996  bajo el mandato de José María Aznar. El antiguo PER pasó a llamarse Programa de Fomento del Empleo Agrario (PROFEA) y se extendió simbólicamente a las comunidades de Castilla la Mancha, Aragón, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Murcia y Canarias. Lo de simbólicamente se justifica porque Andalucía y Extremadura acaparan casi el 90% de la subvención total, que asciende a unos 200 millones de euros. Los campesinos que se benefician de este plan reciben unos 426 euros netos al mes, siempre y cuando hayan acumulado 35 jornadas de trabajo. Los jornaleros tienen que cumplir con estas peonadas hasta los 52 años, a partir de entonces no es necesario que acrediten ningún tipo trabajo para recibir la ayuda hasta los 60. Otro requisito para recibir esta subvención es la renta familiar del beneficiario, que no puede exceder 2,2 veces el Salario Mínimo Interprofesional.

Con estos datos objetivos, las palabras de Duran parecen justificadas, aunque también conviene mencionar algunos puntos positivos del PER. Esta ayuda cumple una función social muy importante, va destinada mayoritariamente a una población con más de 50 años, que no han recibido ningún tipo de formación y que tendrían serios problemas para encontrar un empleo fuera de un sector agrario que no da más de sí. Además, el PER fomenta la fijación de población en las zonas rurales, sin esta subvención la despoblación de la España profunda sería aún mayor, y entonces ¿quién labraría las tierras?

Además, Duran y el Gobierno catalán no son los más adecuados para acusar a estos campesinos de pasar ociosas tardes a costa del dinero de los catalanes. Primero porque no son ni mucho menos la comunidad que más dinero aporta al fondo de solidaridad interregional, según un estudio realizado por la Fundación BBVA desde 1991 hasta 2005 los madrileños son los que más dinero han aportado en este apartado, algo más de 2.300 euros anuales por habitante, mientras que cada catalán aporta 1.094 euros. En estudios recientes la tendencia es similar y nunca he escuchado a ningún ciudadano de la capital quejarse de esta cuestión. Segundo, Cataluña es la comunidad que más ayudas recibe para mantener y fomentar su industria del automóvil, del total de los 215 millones que repartieron en 2010 la comunidad catalana se llevó 60,6 millones, ocupando el primer puesto del reparto con diferencia. Tercero, durante los últimos años, los Presupuesto Generales del Estado han sido muy generosos con esta región, algo totalmente lógico si observamos que el PSOE suele obtener una cantidad importante de votos provenientes de Cataluña en las elecciones generales. Sin embargo, Duran obvia deliberadamente toda esta información, al nacionalismo no le gusta saber  que todos los Españoles financiamos muchos de los proyectos catalanes.

A pesar de este pequeño tirón de orejas al portavoz en el Congreso de CIU, hay que reconocer que el PER es un plan que crea diferencias entre los ciudadanos de España, subvenciona el sedentarismo territorial, y que los motivos de su implantación fueron más políticos que otra cosa. Aún así, un político de la talla de Duran no puede caer en tópicos de este tipo. Quizás sus palabras estaban influenciadas por el ambiente que le rodeaba y por sus colegas de partido, pero no es excusa para insultar  a este colectivo. Además, Duran debería saber que una parte importante de la sociedad catalana está formada por emigrantes de Andalucía y Extremadura, que fueron a esta comunidad buscando una vida mejor y la encontraron dentro del fuerte sector industrial y textil catalán del que tanto se vanaglorian. Puede que con estas polémicas palabras Duran haya tirado piedras contra su propio tejado, aunque como está demostrado todo se olvida muy rápido.



domingo, 22 de mayo de 2011

Es el momento de Indra

Análisis técnico

Indra, al igual que el conjunto de la bolsa española, suma dos semanas consecutivas de caídas en el precio de su acción. Ahora mismo cotiza en los 14, 83 euros, muy cerca del soporte establecido en los 14,50 euros. Una barrera que la compañía tecnológica superó en abril de este año, tras 11 meses de intentos fallidos, de ahí radica la importancia de este soporte, antigua resistencia.

Si los mercados continúan inmersos en la inestabilidad actual, Indra caerá hasta apoyarse en esa línea de los 14,50, finalizando así un movimiento conocido dentro del análisis técnico como Trhow Back (vuelta atrás). El precio de cotización se apoyará en el soporte para rebotar con fuerza en los días posteriores hacia cotas más altas. Por lo menos se deberían alcanzar los 16 euros, donde se encuentra la siguiente resistencia fuerte.

Análisis fundamental

En lo que respecta al análisis fundamental, los ratios también invitan a tomar posiciones largas en Indra. El PER (Price to Earnings Ratio) que calcula el tiempo en años que tardaríamos en recuperar nuestra inversión vía beneficios es de 12,9, un nivel inferior al de otras empresas pertenecientes al mismo sector. La rentabilidad por dividendo alcanza el 4,5%, se estima que la tecnológica pagará en 2011 un dividendo de 0,67 céntimos por acción. 

Además, los expertos de Deutsche Bank recomiendan tener al valor en cartera, su precio objetivo es de 18 euros, siendo de este modo uno de los valores con más recorrido de la bolsa española. El banco alemán opina que Indra va a ser uno de los valores destacados del Ibex 35 este año.

Captura modificada bolsamania.com

lunes, 25 de abril de 2011

Google cae un 17% en 3 meses

El mayor motor de búsquedas del mundo acumula un 17% de caída desde que el 18 de enero de este año alcanzase los 631,75 euros. Este fuerte descenso de su precio, sin motivos convincentes, es la oportunidad perfecta para tomar posiciones largas en Google.

Durante los meses de febrero y marzo, la tecnológica comenzó una senda bajista sin sobresaltos pero con continuidad. El elevado estado de sobrecompra del valor y los problemas internacionales (crisis árabes, terremoto de Japón...) fueron las causas principales que acabaron con la tendencia alcista de Google.

2.300 dólares de beneficios

Además, el 14 de abril el gigante tecnológico presentó resultados. Los beneficios del primer trimestre fueron de un 29% respecto al mismo periodo del año anterior, hasta alcanzar los 2.300 millones de dólares. Un gran rendimiento a primera vista, pero para los expertos e inversores no fue suficiente.

Y es que los gastos operativos del buscador se han incrementado un 54% respecto al año anterior, una tendencia que de continuar podría poner en peligro los balances del futuro. De modo que el valor cayó en la jornada siguiente cerca de un 6%, apareciendo un hueco bajista en el gráfico.

Soporte en los 520

Los días posteriores las acciones siguieron perdiendo valor hasta que se encontraron con el soporte de los 520 euros. Una línea psicológica que parece imponer el suficiente respeto para no ser franqueada.

En estos momentos la empresa del Silicon Valley cotiza a 525 euros por acción, muy cerca de fuerte soporte de los 520. Y las últimas velas del gráfico tienen forma de martillo, esto quiere decir que al cierre de la sesión el precio de las acciones acaban cerca del máximo diario, una buena señal. Además, el nivel de sobreventa vuelve a alcanzar niveles demasiado altos como para que la acción siga perdiendo valor.

Por eso, tomar ahora posiciones largas en el valor sería una buena elección. Google está siendo castigado en el mercado por el aumento de los gastos operativos (contratar empleados, salarios, marketing, etc.), pero este desembolso más que un problema es un forma de apuntalar el futuro de la compañía. Creando una empresa sólida, con beneficios seguros a largo plazo y unos empleados contentos e identificados con su empresa. Así, Google evitará ser otra ejemplo más de los que formaron la burbuja de las puntocom. 

Captura modificada bolsamania.com