miércoles, 22 de mayo de 2013

Tabla: Las cuatro regiones de la UE con mayor tasa de paro son españolas

Tabla de Eurostat
Según informa la Oficina de Estadística de la Unión Europea (Eurostat), las cuatro regiones de la Unión Europea con una mayor tasa de paro son españolas: Ceuta, Andalucía, Extremadura y Canarias, todas ellas con una tasa de paro superior al 30%. Dentro de las diez primeras regiones con mayor desempleo, también destaca España con 7 regiones. Además de las ya mencionadas, entre las diez primeras están Melilla, Castilla-La Mancha y Murcia, tasas de paro cercanas al 28%.

El resto de regiones que ocupan la primera decena son dos griegas Dytiki Makedonia, Sterea Ellada, y la francesa Réunion, una isla situada al sur de África, pegada a la isla de Madagascar. 

Con estos datos, se puede concluir que las desigualdades entre norte y sur de Europa siguen creciendo, las regiones con mayor tasa de paro se encuentran agrupadas en la zona meridional del continente o incluso al sur de Europa, como es el caso de Canarias o Région. Mientras que las regiones que gozan con un menor desempleo están al norte y centro de Europa.

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lunes, 6 de mayo de 2013

Gráfico: Evolución de la tasa de paro en la Eurozona y Estados Unidos durante la crisis

Fuentes: Federal Reserve Bank y Eurostat


Como se puede observar en el gráfico, la tasa de paro en Estados Unidos comenzó a mejorar de forma lenta pero continua a partir de abril de 2010. Mientras que en la Eurozana sólo logro estabilizarse durante un tiempo hasta que en junio de 2011 volvió a comenzar la destrucción de empleo en términos netos.

La política económica llevada a cabo por Estados Unidos, buena o mala, mejor o peor que la de la Eurozona, ha sido al menos coherente y prolongada en el tiempo. El gasto público se ha incrementado casi el un billón desde que comenzara la crisis hasta el último dato de 2012. El gato total de todas las Administraciones Públicas en Estados Unidos en 2012 fue de 6,2 billones de dólares, de los cuales, 3,7 millones pertenecieron al Gobierno Federal. El resto del gasto pertenece a los estados y a los entes locales. De estos datos se puede concluir que Estados Unidos ha intentado reactivar la economía, compensar la caída del consumo y la inversión privada, con gasto público. A esto hay que sumar los rescates bancarios y no bancarios.

Por otro lado, el mercado laboral norteamericano se ha mantenido más o menos estable en cuanto al marco laboral se refiere. Un mercado laboral flexible, con un despido gratuito salvo cuando el empleador ha pactado otra cosa diferente con el empleado mediante acuerdo. La prestación por desempleo en Estados Unidos tiene una duración máxima de 6 meses. El salario mínimo es de 7,25 dólares por hora, pocas empresas llegan a pagar este salario tan bajo.

En la Eurozona por el contrario nos hemos comportado de forma cambiante, durante los primeros años de la crisis se implementaron medidas expansivas, tanto en política monetaria como fiscal (gasto público), mientras que en los últimos años se están intentado limitar el gatos y reducir los presupuestos públicos para reducir los déficits.

Nuestros mercados laborales son mucho más rígidos, indemnizaciones por despido elevadas, prestaciones, prestaciones por desempleo largas o incluso eternas en algunos caso. Además, contratar a un empleado tampoco es fácil, se necesitan varios trámites antes de que éste comience a trabajar. Varios países como España han intentado reformar su marco laboral rápido y mal, de la noche a la mañana no se puede pasar del blanco al negro.

Veremos que sucede a largo plazo, pero por ahora Estados Unidos ha ganado a la Eurozona la primera batalla de la crisis.

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jueves, 24 de enero de 2013

Se duplica el número de personas que dejan de buscar empleo por 'desánimo' (2008-2012)

Elaboración propia con datos de INE
Como se puede ver en el gráfico, el número de 'desanimados' desde que comenzó la crisis se ha multiplicado por más de dos. En 2008 el número de inactivos (no buscan empleo de forma activa) porque creían que no iban a encontrar empleo era de 213.000 personas. A día de hoy, después de varios años de crisis, este número asciende a 521.000 personas. La crisis económica está haciendo mella en el mercado laboral español, un número cada vez mayor de la población pierde la esperanza y deja de buscar un empleo de forma activa. | El dato del INE se puede observar aquí.

La Catedrática de Economía de la Universidad Autónoma de Madrid, Ainhoa Herrarte, define a los desanimados así: "son las personas que tras haber buscado empelo durante un cierto periodo de tiempo y no encontrarlo, se cansan de buscar (se desaniman) y abandonan la búsqueda, convirtiéndose así en 'inactivos desanimados' (aunque si les llegara una oferta de trabajo aceptarán dicho empleo)". Pero es la oferta de trabajo quien tiene que llegar a ellos, los desanimados, cansados de dar 'palos de ciego' no buscan empleo de forma activa.

El incremento de los desanimados tiene un efecto artificial beneficioso para la tasa de paro, pues son personas que dejan de ser parados para pasar a ser inactivos. Por eso, para analizar la salud del mercado de trabajo es mejor usar la tasa de empleo, como he explicado en un artículo anterior.

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Lo realmente catastrófico para España es la baja tasa de empleo

Hoy todos los políticos, medios de comunicación etc. hablarán de la tasa de paro, de los casi 6 millones de parados que hay en España, 6 millones de personas que están buscando empleo de forma activa y no logran encontrarlo. Está claro que la tasa de paro es un indicador muy relevante dentro del mercado laboral, pero hay otro que lo es mucho más y no se le da apenas protagonismo en los medios, me refiero a la tasa de empleo.

Y es que, la tasa de paro tiene algunas deficiencias que la convierten en un indicador incompleto sobre todo en tiempos de crisis. En épocas de recesiones prolongadas, como la que estamos viviendo, se produce el efecto 'desánimo' de los que buscan un empleo de forma activa. Estos desanimados son parados que ante la dificultad de encontrar un empleo en la complicada situación actual terminan claudicando y pasan a ser inactivos desanimados. A la hora de realizar el cálculo de la tasa de paro se produce un descenso artificial de esta, ya que el desanimado pasa de ser un parado a ser población inactiva, y por lo tanto ya no entra en la fórmula para calcular la tasa de paro.

Mientras que en la tasa de empleo se calcula todo ((Nº Ocupados/ Población de 16 a 64 años) X 100), mide el porcentaje de la población que está ocupada. Esta tasa tiene en cuenta el porcentaje de ocupados respecto de la población 'potencialmente activa' (todos los que están en edad de trabajar, sea de forma activa o inactiva), de modo que la tasa de empleo considera de forma conjunta las tasa de actividad (población disponible para trabajar) y la tasa de paro.

Elaboración propia con datos de Eurostat e INE
Como se puede ver en el gráfico, tasa de empleo española es muy inferior respecto a la de Alemania o a la media de la Eurozona, cuando en el año 2000 se partía desde el mismo punto que el conjunto de la zona euro. La tasa de empleo en España publicada hoy por el INE es del 55,37%, sólo superada a la baja por el 51% de tasa de empleo en Grecia. Este es un dato preocupante, mucho más que el de la tasa de paro. A la cabeza se encuentran Holanda y Suecia, con tasas de empleo superiores al 75%. La tasa de empleo es el mejor indicador para analizar la salud del mercado laboral en una economía. A día de hoy, el mercado de trabajo español sigue muy enfermo.

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jueves, 17 de enero de 2013

La devaluación interna en España, al borde del fracaso

La Eurozona ha decidido que la mejor forma para corregir los desequilibrios de algunos Estados y salir de la crisis sea a través de una devaluación interna. Esta devalución consiste en lograr que los bienes y servicios producidos en España u otros Estados con los mismos problemas sean más competitivos y ganen cuota de mercado en el exterior e interior. Se pretende que España produzca más barato y mejor, mediante la moderación salarial y la reducción de los beneficios distribuidos (todo beneficio que no es reinvertido en la empresa para mejorarla, es decir, dividendos a accionistas, etc.). Lo explica muy bien el Responsable Económico de CCOO, Miguel Ángel García, aquí. Mediante esta fórmula se plantea que estos Estados salgan de la crisis exportando, y así corrijan los déficits por cuenta corriente, que les han llevado a tener unas deudas con exterior inmensas que ahora hay que devolver.

Esta fórmula ya se probó en los países bálticos durante 2009-2010 con excelentes resultados, estos Estados del norte crecen y crean empleo en la actualidad. Se puede ver un buen ejemplo de la devaluación interna en los países bálticos aquí. En España, la devaluación interna, tras mucho sufrimiento, ha comenzado a dar sus frutos, aunque aún no se puede observar aún en la economía real (PIB y creación de empleo siguen a la baja) si se puede ver observando la demanda exterior neta (exportaciones menos importaciones) que es positiva después de muchos años.

Elaboración propia con datos de Eurostat
Como se puede ver en el gráfico, España ha exportado más de lo que ha importado en los dos últimos trimestres de los que se tienen datos en 2012, es un síntoma claro de la buena salud que gozan los bienes y servicios Made in Spain y de la significativa reducción de las importaciones. Pero esto no va a ser suficiente para salir de la crisis, para que un Estado puede crecer vía exportaciones necesita que sus principales socios comerciales compren esos bienes y servicios, es decir, que Alemania, Francia, Portugal, etc. puedan mantener unos elevados niveles de consumo e inversión, y así decidan importar los competitivos bienes producidos en España.

Elaboración propia con datos de Eurostat
Sin Europa no hay crecimiento

Como se puede analizar en el gráfico, el consumo y la inversión en la Unión Europea están de capa caída, la recesión vuelve a amenazar a Francia y Alemania, poniendo en peligro la salida de la crisis de España vía exportaciones. Si la demanda de los Estados que forman la Unión Europea no tira del carro, España verá muy limitado su campo de exportación (España realiza más del 67% de las transacciones comerciales con la UE). Los últimos datos son entristecedores: desplome de las ventas de coches europeas. Todo el proceso de devaluación interna podría haber sido una pérdida de tiempo y un gran daño sin recompensa para los ciudadanos de España.

En los países bálticos funcionó a la perfección, por una sencilla razón, mientras que ellos implementaban la devaluación interna en el resto de países del mundo se ponían en marcha los planes de estímulo fiscal acordados y negociados en la cumbre del G-20 de Whasington. Ahora es diferente, no hay planes de estímulo fiscal, y como dijo el Gobierno alemán a Mariano Rajoy "no vamos a alimentar el crecimiento europeo".

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jueves, 10 de enero de 2013

Gráfico: Deuda Privada vs Deuda pública (1995-2012)

Elaboración propia con datos de Eurostat y Banco de España
Como se puede ver en el gráfico, sobre 1995 la deuda pública y la deuda privada tenían un peso similar sobre el producto interior bruto de España. La deuda de las Administraciones Públicas y de los agentes privados (familias y empresas) se encontraban equilibradas. 

A partir de 1998-1999 la tendencia cambió radicalmente, el euro estaba muy cerca de llegar a nuestros bolsillos y el Banco Central Europeo sería el dueño de la política monetaria de España. El tipo de interés de referencia (interés al que se financia el sector financiero) impuesto por el BCE fue muy inferior al que aplicaba el Banco de España años anteriores, para luchar contra la inflación y lograr un crecimiento y unas cuentas equilibradas (públicas y privadas).  España compartiría moneda y política monetaria con Estados como Alemania o Francia, de modo que el tipo de interés de referencia había que elegirlo con cuidado para fuese beneficioso para todos los miembros de la Eurozona, una tarea ardua.

Como se ha podido comprobar durante la crisis, los tipos de interés que manejó el BCE desde 1999 hasta el 2007 causaron grandes desequilibrios en los Estados euro. En el gráfico se puede ver como los agentes privados españoles aprovecharon estos tipos reducidos para endeudarse a un precio irrisorio. Los bancos nacionales accedieron a los mercados monetarios con facilidad y sin pagar a penas intereses para lograr esta financiación, que luego prestarían a familias y empresas. Mediante este sencillo sistema la deuda privada fue creciendo hasta superar con creces los dos billones de euros, 1,2 billones de empresas y unos 900.000 millones de euros a las familias. Una deuda bancarizada, es decir, los españoles debían el dinero a los bancos, y los bancos se lo debían a su vez a otros españoles y una parte muy importante también al exterior (deuda externa).

Mientras que el sector privado se endeudaba, el sector público aprovechaba el crecimiento del PIB (a base de endeudamiento) y, por ende, de los ingresos públicos, para reducir paulatinamente su deuda. En 2007 la deuda pública española cayó al 37% del PIB, mientras que la privada superaba con creces el 200% del PIB. El Estado registró varios superávits durante el ciclo expansivo.

Poco después estalló la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos, que prendió la mecha para que estallase la crisis en Europa y la burbuja inmobiliaria en España (por cierto, la mayor parte del endeudamiento privado en España se usó para comprar y construir viviendas). El sector privado se vio con una deuda de más de 2 billones de euros que nadie quería refinanciar, el riesgo era muy alto para volver a prestar dinero a unos bancos españoles, que tenían los balances llenos de ladrillo sin valor. De modo que el sector público tuvo que salir al rescate, al rescate de los bancos, a pagar prestaciones por desempleo, etc. mientras que los ingresos públicos disminuían ante la caída de la actividad económica.

Por eso durante estos últimos años, la deuda pública ha crecido con tanta fuerza mientras que la privada se reduce levemente. Se está produciendo un intercambio de deudas, el sector público rescata al privado y se queda con su deuda con la esperanza de que el sector privado la devuelva algún día. Mientras tanto, los intereses que tiene que pagar el Estado para emitir deuda crecen, se incurre en elevados déficits y la crisis de  deuda privada pasa a ser de deuda pública.

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viernes, 28 de diciembre de 2012

La injusticia del despido por 'bajo rendimiento'

Desde que se aprobó y adoptó la última reforma laboral, el 13 de febrero de 2012, se empezó a extender como una epidemia el despido por bajo rendimiento, no hay cifras ni datos oficiales pero todo el mundo conoce algún caso. El despido por bajo rendimiento se encuentra dentro de los despidos disciplinarios, por el cual se acusa al trabajador de cometer faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad; indisciplina, desobediencia u ofensas verbales al empresario o compañeros en el trabajo; transgresión de la buena fe contractual o abuso de la confianza en el desempeño; disminución continuada y voluntaria del rendimiento de trabajo; embriaguez habitual o toxicomanía si repercuten negativamente en el trabajo; o acoso al empresario o compañeros por motivos raciales, religiosos, sexuales o de discapacidad. En resumen, el empresario argumenta que el trabajador ha incumplido gravemente sus obligaciones y su rendimiento ha descendido de forma prolongada en el tiempo.

¿Por qué es el tipo de despido favorito?

Con este tipo de despido el trabajador no recibe indemnización alguna, por lo que el antiguo empleado denunciará sin dudarlo a la empresa. El juez normalmente dará la razón al trabajador, puesto que es muy complicado demostrar el bajo rendimiento de un trabajador en empresas donde el trabajo, la producción y las ventas dependen de varias personas. Si el juez da la razón al empleado y declara el despido como improcedente, la empresa tendría que pagar al afectado la indemnización correspondiente (33 días por año trabajado y un máximo de 24 mensualidades) pero en la realidad esto no suele suceder. La empresa se niega a aceptar la sentencia y a indemnizar al trabajador.

Lo peor para el trabajador está por llegar. Antes de la reforma laboral, el despedido (declarado como improcedente) tenía derecho a recibir los conocidos como salarios de tramitación, que son los salarios que deja de percibir el trabajador desde la fecha del despido hasta la notificación de la sentencia que califique el despido por primera vez. De modo que la empresa se ahorra la parte de salario que tiene que aportar a los salarios de tramitación durante todo el proceso judicial. 

A corto plazo no sirve para nada que el juez declare el despido como improcedente. Y es que, la empresa, como norma general, se va a negar a aceptar el despido como improcedente y se va a negar a pagar la indemnización al trabajador. El trabajador se verá obligado a recurrir y posiblemente a pagar varios cientos de euros en tasas judiciales, para esperar de nuevo un año, dos o tres la sentencia, que puede ser o no favorable.

El uso de este despido se está convirtiendo en algo habitual como se puede ver en estos ejemplos: aquí, aquí o aquí. Este tipo de despido se ha creado para que las empresas puedan ajustar sus plantillas y adecuarlas al contexto económico, despidiendo a los trabajadores poco productivos y nada rentables. El problema es que muchas empresas están abusando del despido por bajo rendimiento, lo están utilizando para librarse de trabajadores que llevan muchos años en la empresa y que, por tanto, suelen estar mejor remunerados gracias esa antigüedad. 

La conclusión de todo esto es que a día de hoy, despedir en España es muy barato o incluso gratis. Mientras que el trabajador se ve obligado a invertir grandes cantidades de tiempo y dinero que pueden terminar siendo en balde. 

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miércoles, 26 de diciembre de 2012

España está siendo rescatada en 'secreto'

Como ya comenté en un post anterior, la deuda externa bruta de España alcanza los 1,8 billones de euros, es decir, en términos relativos asciende a un 177% del PIB más o menos. Dicho esto, un lector me comentó que le interesaría saber quién tiene esa deuda externa, qué agentes son los que están más endeudados con el exterior y cuál ha sido la evolución de la deuda de estos agentes desde el comienzo de la crisis.

Elaboración propia con datos del BdE


Observando el gráfico se puede ver claramente que los bancos privados son los agentes con un mayor nivel de endeudamiento exterior, esto es algo totalmente lógico, puesto que las entidades financieras son las encargadas de conceder créditos a empresas y familias, los bancos son la vía por la que fluye el crédito que más tarde hay que devolver ( de modo que es una deuda legalmente de los bancos pero creada también por familias y empresas). Desde la entrada en el euro, el gasto y la inversión de las familias y empresas creció muy deprisa, tan rápido que el ahorro nacional no fue suficiente para cubrir esta demanda de crédito. Los bancos no quisieron perder esta oportunidad y aprovechando las ventajas del euro se endeudaron con el exterior, es decir, pidieron prestado los ahorros de los alemanes, holandeses, belgas etc. para conceder créditos a empresas y familias españolas.

En el apartado del gráfico que representa otros residentes se encuentran los créditos que pidieron directamente las grandes empresas españolas (sin usar los bancos españoles como puente) a entidades financieras extranjeras. | Puede consultar estos datos en la web del Banco de España pinchando aquí y aquí.

España está siendo rescatada

Pero lo que realmente llama la atención del gráfico es el crecimiento de la deuda del Banco de España con el exterior, en 2008 era de 12.300 millones de euros y ahora es casi de 400.000 millones de euros. ¿Qué ha pasado para que nuestro banco central se endeude hasta las cejas? La respuesta a esta complicada pregunta se llama TARGET2, acrónimo de Trans-European Automated Real Time Gross settlement Express Transfer system, que es un sistema de pagos entre entidades bancarias de diferentes países de la Eurozona, en dinero de banco central, proporcionado por los bancos centrales nacionales, y gestionado por el Eurosistema (definición de Jorge Uxó y Fernando Bermejo, Universidad de Castilla La Mancha).

Como se puede observar la función de los bancos centrales nacionales es todavía amplia, son los que se encargan, entre otras cosas, de saldar las deudas entre los bancos privados de su país y el resto de bancos de la Eurozona, a través del sistema TARGET2. ¿Qué es lo que está sucediendo? Antes de la crisis nuestra demanda de crédito podía ser satisfecha a través del ahorro exterior, alemanes, holandeses, etc. estaban dispuestos a prestarnos sus ahorros a cambio de un interés. Además, cuando nuestras deudas iban venciendo y teníamos que devolverlas también estaban dispuestos a refinanciarnos. Los bancos españoles conseguían financiación exterior con facilidad, pero desde el estallido de la crisis el mercado interbancario, las emisiones de deuda por parte de los bancos españoles, etc. se han secado, nadie quiere refinanciar nuestra deuda.

Ante esta situación, los bancos españoles está acumulando deudas con el Banco de España, y este a su vez con el TARGET2 ( el resto de los bancos privados y centrales de los periféricos viven algo similar). Por eso, en el gráfico se ve como la deuda del BdE con el exterior ha crecido a pasos agigantados desde el comienzo de la crisis. Esta deuda del BdE con el sistema TARGET2 es igual a los derechos que está adquiriendo el Bundesbank (banco central de Alemania) y el resto de los bancos centrales de Estados acreedores sobre el resto de la Eurozona. Esto sin duda se trata de un rescate de España valorado en más de 350.000 millones de euros, las deudas que no pueden pagar bancos, familias, empresas y Administraciones Públicas, son responsabilidad ahora del BdE y a continuación al sistema TARGET2. El Banco de España y el Eurosistema se están haciendo cargo de parte de las deudas de los bancos privados españoles.

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Aquí puede obtener más información sobre el TARGET2:







jueves, 13 de diciembre de 2012

Gráfico: La elevada tasa de paro en España dispara la productividad

(2005-2012)
Elaboración propia con datos de Eurostat e INE

Uno de los problemas que ha arrastrado España, desde la entrada en vigor del euro, ha sido la baja productividad de nuestro país y, como consecuencia, la escasa competitividad de los bienes y servicios producidos en España. Se puede definir productividad como la relación entre los bienes y servicios finales obtenidos en el proceso de producción y los recursos utilizados. Es un indicador de eficiencia que relaciona la cantidad de producto utilizado con la cantidad de producción obtenida. (definición de Miguel Ángel García, profesor de Economía en la URJC y jefe del Gabinete Económico de CC.OO.)

Para calcular la productividad en un país se suele usar la productividad aparente del factor trabajo, un indicador que divide la producción entre el número de ocupados, es decir, se divide el PIB real entre el número de personas que están trabajando. Cuanto más alto sea el PIB y menor el número de ocupados la productividad será mayor, lo que en principio supone precios más bajos (se produce más con menos) y unos bienes y servicios más competitivos respecto a los del resto de Estados menos productivos.

Como se puede observar en el gráfico, en España el crecimiento de la productividad fue nulo o incluso negativo durante los años de mayor crecimiento económico. Y es que, durante esos años la ocupación creció con fuerza a la vez que la tasa de paro disminuía, es decir, el divisor de nuestra división (producción entre número de ocupados=productividad) era cada vez más alto, de modo que el cociente (productividad) no crecía. Es cierto que el dividendo (PIB) también aumentaba, pero a un ritmo menor que el divisor.

La explicación de este fenómeno es sencilla, el modelo productivo de España se centró en la construcción, un sector muy intensivo en factor trabajo (se necesitan muchos obreros para construir una casa) que propició un fuerte incremento del número de ocupados, mientras que el escaso valor añadido de este sector no ayudó a lograr un crecimiento del PIB proporcional. La burbuja inmobiliario empleó a millones de españoles en un sector con escaso valor añadido y poco productivo, por eso, España registró unos crecimientos de la productividad muy reducidos, mientras que Alemania u Holanda registraban otros mucho más elevados. (En Alemania fabricaban BMW y en España ladrillo)

Ahora que se está destruyendo puestos de empleo cada día, el número de ocupados es menor cada vez que se publican las encuestas de la EPA, mientras que el PIB no se ha movido demasiado desde que comenzó la crisis. En términos generales el crecimiento real del PIB se ha estancado en España. Por eso la productividad crece tanto en estos momentos, el divisor (los ocupados) ha caído con fuerza, mientras que el dividendo (PIB o producción) se ha mantenido estable. Además, la mayoría de los puestos de trabajo que se han destruido estaban relacionados con el poco productivo sector de la construcción. Ahora, la productividad crece a pasos agigantados en España (con menos ocupados seguimos produciendo lo mismo) mientras que en Alemania y Holanda se ha estancado. A largo plazo, esta situación debería llevarnos a crear empleo de nuevo, puesto que nuestros bienes y servicios van ganando en competitividad mientras la situación se mantenga así.

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domingo, 9 de diciembre de 2012

Gráfico: España, líder en desigualdad de la Unión Europea

Elaboración propia con datos de Eurostat

Según el indicador de desigualdad en la distribución de la renta de la oficina estadística de la Comisión Europea (Eurostat), España es el Estado de la Unión Europea en el que la desigualdad en la distribución de la renta es mayor en 2011. El dato es sorprendente, pues encabezamos el ranking dejando atrás a países con un menor nivel de desarrollo y sistemas tributarios poco desarrollados y obsoletos. España supera en desigualdad a Estados como Letonia, Hungría o Rumania, todos ellos de reciente incorporación a la UE y con niveles de renta per cápita y un Estado de Bienestar muy inferior al español. Puede comprobar estos datos en la página oficial de Eurostat pinchando aquí.

En el gráfico se puede observar como el ratio de desigualdad en la distribución de la renta en España es de 6,8. Esto quiere decir que el 20% de la población con una renta disponible (la renta que queda tras deducir impuestos directos e indirectos) más alta, tiene 6,8 veces más renta disponible que el 20% de la población española con una renta disponible más baja. En 2010, el ratio en España era de 6,9, más alto todavía, pero Lituania encabezaba la clasificación con un ratio de desigualdad de 7,3. Puede comprobar los datos oficiales de 2010 y estudiar la metodología empleada en el indicador pinchando aquí

Que España sea el Estado con mayor desigualdad en la distribución de la renta en la Unión Europea, quiere decir que las Administraciones Públicas están fallando en su misión de redistribuir la renta entre los agentes económicos. La distribución primaria se produce entre el empresario y los asalariados (Excedente bruto de explotación o renta mixta y la remuneración de los asalariados), esta primera distribución suele estar cargada de desigualdad, existen grandes diferencias entre la renta de los empresarios y trabajadores, y entre la de los propios asalariados (unos ganan mucho más que otros). Por eso, las Administraciones Públicas intentan realizar una segunda distribución de la renta o redistribución, que procura ser más equitativa. Esta redistribución se realiza a través de los impuestos y el gasto público, se pide un mayor esfuerzo tributario a las rentas más altas y, en principio, una parte más importante del gasto público (recaudado con esos impuestos) recae sobre los más desfavorecidos del país.

Como podemos comprobar con estos datos de desigualdad en 2011, la redistribución de la renta en España no es eficiente. De modo que habría que plantearse dos cuestiones: 1 trabajar para que sea más eficiente y se despilfarre menos dinero en el camino. 2 Que el grado de intervención de las Administraciones Públicas se redujera, con el objetivo de dar mayor libertad a una economía y a unos ciudadanos, que se ven ahogados por los continuos incrementos de la presión fiscal. Ayer se publicaba una noticia con el siguiente titular: Rajoy ha subido 27 impuestos en su primer año de gobierno.


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jueves, 6 de diciembre de 2012

Gráfico: la deuda externa de España se ha triplicado entre 2002-2012

Elaboración propia con datos de Eurostat

La deuda externa bruta de España se ha triplicado en tan sólo 10 años, desde 2002 hasta 2012 ha pasado de 600.000 millones de euros a 1,8 billones de euros. Desde la entrada en vigor del euro y su puesta en circulación los agentes económicos de España han podido acceder al crédito a unos costes infinitamente inferiores a lo que lo hacían antes del euro. El Banco Central Europeo, sobre el que recae la política monetaria de todos los Estados integrantes de la Eurozona, mantuvo el tipo de interés de referencia (el precio oficial del dinero) en cotas excesivamente bajas, lo que permitió que los agentes de los países periféricos    endeudarse con cierta facilidad. 

El ahorro nacional de estos Estados no fue suficiente para satisfacer las demandas de crédito de empresas y familias, de modo que las instituciones financieras de estos países comenzaron a buscar ahorro exterior, sobre todo de Alemania, Holanda y otro pequeños Estados de la zona euro que tenían un exceso de ahorro. También las empresas tuvieron acceso al crédito exterior de forma directa y a través de OPV y emisiones de bonos y otros activos de renta fija que eran adquiridos por inversores de los Estados mencionados con anterioridad. 

Una parte importante de esta deuda externa, la mayor parte, se usó para invertir en ladrillo, para inflar la burbuja inmobiliaria que ahora contamina los balances de los bancos y no permite a las familias consumir e invertir hasta que acaben con estas inmensas deudas hipotecarias. Lo lógico hubiera sido usar este endeudamiento para mejorar nuestro modelo productivo, para que los agentes hubieran creado empresas diferentes a constructoras o bares; para que las empresas ya creadas invirtiesen en I+D, tecnología, formación del capital humano, etc. cualquier inversión productiva que hubiera mejorado la competitividad de los bienes y servicios producidos en España. Si esto hubiera sucedido este endeudamiento con el exterior se podría devolver con facilidad, ya que habría servido para general mayores niveles de renta para empresas, familias y la administración pública.

Sin embargo ahora tenemos que devolver 1,8 billones de euros a agentes no residentes, a esto hay que sumarle los intereses que genera esta deuda y que también se van a marchar al extranjero. Exportamos riqueza al exterior. A día de hoy las Administraciones Públicas tienen una deuda con el exterior de 237.608 millones de euros. Los bancos tienen una deuda externa de 591.736 millones de euros, aquí se encuentra la deuda de las familias con el exterior y algunas empresas que están bancarizadas. El Banco de España tiene una deuda con el exterior de 408.695. Mientras que las empresas 384.143 millones de euros. Hasta que este nivel de deuda externa (junto al nivel de deuda interno) no sea sostenible los agentes económicos de España no podrán volver a consumir e invertir, y por lo tanto la economía no se volverá a ver como desciende la tasa de paro.


miércoles, 14 de diciembre de 2011

Ahora es el momento de las deducciones, hace 5 años no

Años antes de que llegara la crisis, el paro en España había alcanzado una tasa históricamente muy baja en torno al 9%. El consumo crecía sin descanso a la vez que los precios se mantenían estables, como consecuencia de todo ello el PIB obtenía tasas de crecimiento entre el 3% y el 4%, y la famosa deuda pública no superaba el 37% del producto interior bruto. 

A pesar de lo positivo de todos estos indicadores, España y sus ciudadanos tenían un problema importante, incluso con el gran avance de la economía era muy complicado acceder a una vivienda digna con un precio asequible, los precios de la vivienda eran desorbitados. A pesar del elevado valor, las transacciones inmobiliarias seguían creciendo gracias al crédito fácil, todos los bancos concedían hipotecas sin pensárselo dos veces.

De modo que el mercado tenía volumen, la demanda y la oferta eran fuertes de por sí. Pero ante los elevados precios, los diferentes gobiernos decidieron añadir más leña al fugo e introducir algunos incentivos para facilitar el acceso a la vivienda. Uno de los más conocidos fue la deducción por adquisición vivienda habitual, vigente hasta el 1 de enero de 2011. Esta medida permitía a los compradores de una vivienda deducirse el 15% del total aportado hasta un máximo de 9.015 euros. Lo que suponía una deducción máxima sobre la cuota íntegra de 1.352 euros. Una suculenta suma de dinero, que no es más que una devolución de lo que el contribuyente ha tributado, pero la percepción que se obtenía era de que te estaban regalando el dinero.

Este tipo de medidas fiscales expansivas no se deben tomar cuando el ciclo económico es también expansivo, porque el resultado puede ser catastrófico. Lo normal es que si la economía crece sola y encima se aprueban incentivos, terminará recalentándose y creando una burbuja que estallará con todas sus consecuencias: desempleo, recesión, etc. Algo parecido a esto es lo que terminó ocurriendo en España entre el 2007 y 2008, causando una crisis en la que estamos todavía inmersos y sin previsiones de despegue. Por eso, retirar en 2011 y en plena crisis la deducción por adquisición de vivienda es una decisión nefasta, en todo caso se debería haber hecho el movimiento contrario. Ahora, la compra-venta de viviendas está congelada, el mercado no funciona y el sector público debe intervenir, es el momento de introducir los incentivos para reactivar este sector y que la economía empieza a despegar por algún lado.

Se está volviendo algo muy común en los tiempos que corren utilizar políticas restrictivas en épocas de crisis y políticas expansivas en periodos de crecimiento, el resultado está a la vista. Con la actual normativa, solo pueden optar a la deducción por adquisición de vivienda los contribuyentes que tengan una base imponible inferior a 24.000 euros, aunque la deducción del 15% sobre el total aportado solo la mantienen las bases imponibles inferiores a 17.000 euros. Porque a partir de esta cantidad hasta los 24.000 la base deducible va siendo menor hasta desparecer en dicho tope.

Al revés de lo que se está haciendo, las medidas deberían ir por el camino de la ampliación de la deducción en cantidad y en extensión, o sea, que fuese una cantidad deducible superior y que afectase a más niveles de renta, no solo a los que se encuentran en la horquilla de 17.000/24.000 euros. Una leve recuperación del sector inmobiliario podría aliviar muchos balances de constructoras y de bancos, lo que podría suponer que las primeras volvieran a contratar y los segundos volviesen a dar crédito a empresas y familias. Si esto ocurriese, se produciría un efecto dominó que reactivaría la economía española, contrayendo la tasa de paro e incrementando el PIB.

jueves, 10 de noviembre de 2011

“La única salida se encuentra, más que una subida fortísima de los tipos impositivos, en una fuerte contracción del gasto público”

PERFIL: Juan Velarde Fuertes

Gráfico elaboración propia, fuente: bde



A día de hoy, la gran mayoría de los economistas de prestigio siguen una misma tendencia, tienen una idea muy similar para sacar a occidente de la crisis, la solución según ellos es una política fiscal semi-expansiva. Paul Krugman, Joseph Stiglitz o Nouriel Roubini, todos ellos afamados economistas, abogan por un incremento sustancial del gasto público para crear empleo y reactivar la economía, una política de corte keynesiano que resultó muy eficaz para que Estados Unidos despertara después de la Gran Depresión. Pero por otra parte, estos gurús de la economía, piensan que los impuestos no deben reducirse, en todo caso deberían subir para las rentas más altas. Por el momento, la implementación del aumento del gasto público realizado por la administración Obama,  no parece haber funcionado demasiado bien. La tasa de paro en Estados Unidos está por encima del 9%, su deuda pública supera el 100% del PIB y la primera economía del mundo crece a un ritmo al que todavía no se le puede considerar ni seguro ni robusto.

Por el contrario, en Europa, el eje franco-alemán prefiere políticas austeras con reducciones del gasto público. Aquí en España tenemos un prestigioso economista que defiende esta postura y que difiere totalmente con la idea de aumentar el gasto público para reactivar la economía. Este señor es Juan Velarde Fuertes, nacido en Salas, Asturias en 1927. Estudió Ciencias Económicas en Madrid, desde muy joven demostró que no se había equivocado al elegir su carrera, antes de cumplir los 30 años consiguió dirigir la sección de economía de un periódico de gran importancia nacional. Más tarde fue catedrático de “Economía Aplicada” en la Universidad Complutense de Madrid, de la que actualmente es catedrático emérito. Este gran economista también colabora con el Estado, Velarde es consejero del Tribunal de Cuentas, importante órgano que controla que desarrolla el control externo de la actividad económica-financiera del sector público. Este experimentado economista ha abierto el camino y ha sido una referencia de esta ciencia social, la economía, en España. Siempre será positivo escuchar y analizar sus opiniones.

“En el activo de una institución financiera, ¿cuánto vale la deuda española que en ella existe? Porque lo indudable es que la oferta de esa deuda continuamente crece como consecuencia del déficit del sector público” Velarde hace referencia con estas palabras al incesante crecimiento de la deuda pública española por culpa de los sucesivos déficits públicos. Si la deuda sigue incrementándose de una forma tan veloz, en 2007 era del 36,2% y este año puede superar el 70%, el valor de la deuda española caerá con fuerza ante el riesgo de impago y la incapacidad del Gobierno por reducir el déficit.

Velarde, que cuenta con una gran experiencia después de haber vivido varias crisis económicas, no se fía de las previsiones que ha realizado el Gobierno sobre el déficit público, y cree que la deuda pública seguirá siendo una sangría: “Aunque el porcentaje resulte superado, como es muy probable que suceda, un 6% del PIB de déficit español en el año 2011 significa una oferta al mercado de deuda pública española que así incrementa el conjunto que ya existía en él”.

Con este panorama, en el que la deuda pública española aumenta sin descanso, los mercados comienzan a sancionar con dureza a España. La prima de riesgo, un buen indicador para observar la confianza que tienen los inversores en la deuda pública de un país se ha disparado en el caso de España. Aquí lo describe perfectamente el señor Velarde: “El diferencial de la deuda española a 10 años, pasó, respecto a la referencia alemana, de 8 puntos básicos a finales de 2007, a 40 a mediados de marzo de 2008. Cuando cierro esta nota me encuentro con que, según Thomson Reuters, el 27 de octubre de 2011 el diferencial ha saltado a 309 puntos básicos” Pues para complicar aún más la situación, en este justo instante del jueves 10 de noviembre, el bono español a 10 años cotiza con una rentabilidad del 5,71%, mientras que la del bund alemán es del 1,77%, por lo que la prima de riesgo alcanza los 394 puntos.

Con estos costes tan elevados en las emisiones de deuda, la única solución para no depender directamente de los mercados y reducir los costes, viene por recortar el déficit y como consecuencia la deuda pública española. Juan Velarde, al contrario que sus colegas nombrados en el primer párrafo piensa que: “la única salida se encuentra, más que una subida fortísima de los tipos impositivos, en una fuerte contracción del gasto público” El problema es cómo explicar estas medidas austeras a la sociedad, ya que suponen un una caída temporal del Estado del Bienestar. “A la población española no se le ha explicado que eso es inexorable, y que la alternativa es precipitarnos en una depresión más fuerte aún que la que ahora experimentamos”.

lunes, 31 de octubre de 2011

IPC y PIB, causa y solución del desempleo

Este gráfico representa la variación interanual del PIB y el IPC en varios trimestres, desde que se desencadenó la crisis financiera de 2007, posterior crisis económica, hasta ahora. Comparando estas dos variables se pueden prever algunos movimientos en la tasa de paro, como consecuencia de las oscilaciones del PIB y de la variación de la inflación.

Como se puede observar a primera vista, las oscilaciones del PIB y del IPC están correlacionadas, se mueven de forma similar. Si el IPC crece, el PIB crece de manera parecida, hay que aclarar que el PIB representado en esta gráfica es el PIB real (no incluye inflación). Mientras que el IPC y el PIB tienen su propio movimiento, la tasa de paro aumenta sin control, algo medianamente lógico si atendemos la situación económica de España, y a su extenso paro estructural.

Pero ¿cuándo comenzó la tasa de paro a dispararse? la respuesta está a finales de 2007, momento en el que la línea que representa la variación del IPC cruza hacia arriba la línea que representa el PIB, a partir de ese momento el paro comenzó a crecer con fuerza y sin parar, ¿hasta cuando? pues posiblemente hasta que se produzca el mismo movimiento pero en sentido inverso. La línea que representa la variación del PIB cruzará hacia arriba a la representación de IPC, ahí es cuando la tasa de paro volverá a caer. Estos son movimientos lógicos, y es que cuando los precios están subiendo (como en 2007) mientras la riqueza de los agentes económicos comienza a disminuir, el consumo se desploma, lo que a su vez provoca un aumento sustancial de la tasa de paro.

En este gráfico también se puede desmentir la famosa Curva de Phillips, que asegura que mientras la inflación se mantenga alta y con crecimiento el desempleo estará controlado y en descenso. Esta teoría ya quedó anticuada tras los estudios que realizó Milton Friedman el siglo pasado, y que quedaron demostrados en 1970 cuando la inflación en Estados Unidos era del 10% y el desempleo crecía sin control. En este gráfico se puede ver como el IPC crece entre un 4-5% entre mediados de 2007 y mediados de 2008, mientras que la tasa de paro sigue aumentando.




En este otro gráfico que abarca desde el año 1990 hasta 1997 se observa de nuevo la correlación entre el IPC y el PIB, pero además se demuestra la teoría del cruce de líneas comentada en los párrafos anteriores. 

España vivió una fuerte crisis en 1993, el estallido de la burbuja inmobiliaria japonesa y el aumento del precio del petróleo, España es un país totalmente dependiente de esta energía, originaron una crisis que causó una tasa de paro superior a la actual y una recesión fuerte, aunque no fue tan contundente como la que hemos vivido en la crisis actual. Con este panorama, la tasa de paro llegó a rozar el 24%, mientras que el IPC se mantuvo por encima de la línea que representa la variación del PIB en el gráfico, el desempleo siguió creciendo. Pero esta tendencia cambió totalmente cuando la línea que representa el PIB cruzó al alza a mediados de 1996 la línea del IPC. Con estos antecedentes, se puede prever que la tasa de paro, a día de hoy del 21,52%, no comience a descender hasta que no se produzca este cruce al alza entre PIB e IPC. 

domingo, 16 de octubre de 2011

Cataluña no es la comunidad más indicada para criticar el PER

Foto de Joan Ramón Zaballos. Foto: CIU

Hace escasos días, el portavoz de CIU en el Congreso, Josep Antoni Durán y Lleida, arremetió contra los jornaleros extremeños y andaluces subvencionados por el Plan de Empleo Rural (PER). Este político, el más sensato de CIU con diferencia, señaló que los beneficiarios del PER se pasan el día en el bar de su pueblo, disfrutando de las subvenciones que salen del bolsillo de los catalanes. Una forma sutil de llamar vagos y aprovechados a los campesinos del sur de España.

Duran acierta con acierta al cuestionar la utilidad del PER, pero falla intencionadamente en la forma de expresarlo, encharca su discurso con tientes sensacionalistas que calan muy hondo en el votante nacionalista de Cataluña. A todos nos gusta creer que somos los más guapos, los más altos y los  más solidarios con el resto de comunidades. Esta es la base del  nacionalismo y Duran lo sabe utilizar muy bien. Pero sus palabras no cuentan toda la verdad ni explican todo lo que deberían.

El Plan de Empleo Rural, conocido como PER, fue un programa de subvenciones a los ayuntamientos de Andalucía y Extremadura aprobado en 1984 por el Gobierno de Felipe González. Este plan se reformó en 1996  bajo el mandato de José María Aznar. El antiguo PER pasó a llamarse Programa de Fomento del Empleo Agrario (PROFEA) y se extendió simbólicamente a las comunidades de Castilla la Mancha, Aragón, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Murcia y Canarias. Lo de simbólicamente se justifica porque Andalucía y Extremadura acaparan casi el 90% de la subvención total, que asciende a unos 200 millones de euros. Los campesinos que se benefician de este plan reciben unos 426 euros netos al mes, siempre y cuando hayan acumulado 35 jornadas de trabajo. Los jornaleros tienen que cumplir con estas peonadas hasta los 52 años, a partir de entonces no es necesario que acrediten ningún tipo trabajo para recibir la ayuda hasta los 60. Otro requisito para recibir esta subvención es la renta familiar del beneficiario, que no puede exceder 2,2 veces el Salario Mínimo Interprofesional.

Con estos datos objetivos, las palabras de Duran parecen justificadas, aunque también conviene mencionar algunos puntos positivos del PER. Esta ayuda cumple una función social muy importante, va destinada mayoritariamente a una población con más de 50 años, que no han recibido ningún tipo de formación y que tendrían serios problemas para encontrar un empleo fuera de un sector agrario que no da más de sí. Además, el PER fomenta la fijación de población en las zonas rurales, sin esta subvención la despoblación de la España profunda sería aún mayor, y entonces ¿quién labraría las tierras?

Además, Duran y el Gobierno catalán no son los más adecuados para acusar a estos campesinos de pasar ociosas tardes a costa del dinero de los catalanes. Primero porque no son ni mucho menos la comunidad que más dinero aporta al fondo de solidaridad interregional, según un estudio realizado por la Fundación BBVA desde 1991 hasta 2005 los madrileños son los que más dinero han aportado en este apartado, algo más de 2.300 euros anuales por habitante, mientras que cada catalán aporta 1.094 euros. En estudios recientes la tendencia es similar y nunca he escuchado a ningún ciudadano de la capital quejarse de esta cuestión. Segundo, Cataluña es la comunidad que más ayudas recibe para mantener y fomentar su industria del automóvil, del total de los 215 millones que repartieron en 2010 la comunidad catalana se llevó 60,6 millones, ocupando el primer puesto del reparto con diferencia. Tercero, durante los últimos años, los Presupuesto Generales del Estado han sido muy generosos con esta región, algo totalmente lógico si observamos que el PSOE suele obtener una cantidad importante de votos provenientes de Cataluña en las elecciones generales. Sin embargo, Duran obvia deliberadamente toda esta información, al nacionalismo no le gusta saber  que todos los Españoles financiamos muchos de los proyectos catalanes.

A pesar de este pequeño tirón de orejas al portavoz en el Congreso de CIU, hay que reconocer que el PER es un plan que crea diferencias entre los ciudadanos de España, subvenciona el sedentarismo territorial, y que los motivos de su implantación fueron más políticos que otra cosa. Aún así, un político de la talla de Duran no puede caer en tópicos de este tipo. Quizás sus palabras estaban influenciadas por el ambiente que le rodeaba y por sus colegas de partido, pero no es excusa para insultar  a este colectivo. Además, Duran debería saber que una parte importante de la sociedad catalana está formada por emigrantes de Andalucía y Extremadura, que fueron a esta comunidad buscando una vida mejor y la encontraron dentro del fuerte sector industrial y textil catalán del que tanto se vanaglorian. Puede que con estas polémicas palabras Duran haya tirado piedras contra su propio tejado, aunque como está demostrado todo se olvida muy rápido.



domingo, 22 de mayo de 2011

Es el momento de Indra

Análisis técnico

Indra, al igual que el conjunto de la bolsa española, suma dos semanas consecutivas de caídas en el precio de su acción. Ahora mismo cotiza en los 14, 83 euros, muy cerca del soporte establecido en los 14,50 euros. Una barrera que la compañía tecnológica superó en abril de este año, tras 11 meses de intentos fallidos, de ahí radica la importancia de este soporte, antigua resistencia.

Si los mercados continúan inmersos en la inestabilidad actual, Indra caerá hasta apoyarse en esa línea de los 14,50, finalizando así un movimiento conocido dentro del análisis técnico como Trhow Back (vuelta atrás). El precio de cotización se apoyará en el soporte para rebotar con fuerza en los días posteriores hacia cotas más altas. Por lo menos se deberían alcanzar los 16 euros, donde se encuentra la siguiente resistencia fuerte.

Análisis fundamental

En lo que respecta al análisis fundamental, los ratios también invitan a tomar posiciones largas en Indra. El PER (Price to Earnings Ratio) que calcula el tiempo en años que tardaríamos en recuperar nuestra inversión vía beneficios es de 12,9, un nivel inferior al de otras empresas pertenecientes al mismo sector. La rentabilidad por dividendo alcanza el 4,5%, se estima que la tecnológica pagará en 2011 un dividendo de 0,67 céntimos por acción. 

Además, los expertos de Deutsche Bank recomiendan tener al valor en cartera, su precio objetivo es de 18 euros, siendo de este modo uno de los valores con más recorrido de la bolsa española. El banco alemán opina que Indra va a ser uno de los valores destacados del Ibex 35 este año.

Captura modificada bolsamania.com

lunes, 25 de abril de 2011

Google cae un 17% en 3 meses

El mayor motor de búsquedas del mundo acumula un 17% de caída desde que el 18 de enero de este año alcanzase los 631,75 euros. Este fuerte descenso de su precio, sin motivos convincentes, es la oportunidad perfecta para tomar posiciones largas en Google.

Durante los meses de febrero y marzo, la tecnológica comenzó una senda bajista sin sobresaltos pero con continuidad. El elevado estado de sobrecompra del valor y los problemas internacionales (crisis árabes, terremoto de Japón...) fueron las causas principales que acabaron con la tendencia alcista de Google.

2.300 dólares de beneficios

Además, el 14 de abril el gigante tecnológico presentó resultados. Los beneficios del primer trimestre fueron de un 29% respecto al mismo periodo del año anterior, hasta alcanzar los 2.300 millones de dólares. Un gran rendimiento a primera vista, pero para los expertos e inversores no fue suficiente.

Y es que los gastos operativos del buscador se han incrementado un 54% respecto al año anterior, una tendencia que de continuar podría poner en peligro los balances del futuro. De modo que el valor cayó en la jornada siguiente cerca de un 6%, apareciendo un hueco bajista en el gráfico.

Soporte en los 520

Los días posteriores las acciones siguieron perdiendo valor hasta que se encontraron con el soporte de los 520 euros. Una línea psicológica que parece imponer el suficiente respeto para no ser franqueada.

En estos momentos la empresa del Silicon Valley cotiza a 525 euros por acción, muy cerca de fuerte soporte de los 520. Y las últimas velas del gráfico tienen forma de martillo, esto quiere decir que al cierre de la sesión el precio de las acciones acaban cerca del máximo diario, una buena señal. Además, el nivel de sobreventa vuelve a alcanzar niveles demasiado altos como para que la acción siga perdiendo valor.

Por eso, tomar ahora posiciones largas en el valor sería una buena elección. Google está siendo castigado en el mercado por el aumento de los gastos operativos (contratar empleados, salarios, marketing, etc.), pero este desembolso más que un problema es un forma de apuntalar el futuro de la compañía. Creando una empresa sólida, con beneficios seguros a largo plazo y unos empleados contentos e identificados con su empresa. Así, Google evitará ser otra ejemplo más de los que formaron la burbuja de las puntocom

Captura modificada bolsamania.com


lunes, 18 de abril de 2011

España, un transatlántico estancado

Demasiado rápido se ha dado por seguro que "Spain is different" a los PIG (Portugal, Irlanda y Grecia) y que no será rescatada. Hace unos días, cuando Portugal se vio obligado a pedir el rescate, todos los organismos internacionales y ,sobre todo, el Gobierno de España se lanzaron a los medios de comunicación para asegurar que España no era Portugal, que no necesitaría ayudas de la UE y el FMI.


Al principio salió bien. La prima de riesgo se relajó hasta alcanzar los 170 puntos, España se financiaba pagando rentabilidades menores y el Ibex se acercaba a la resistencia de los 11.000. Todo era perfecto, incluso Zapatero en su "roadshow" por Asia conseguía la confianza y el apoyo económico de grandes inversores. El Presidente se atrevió a decir que España es como un transatlántico, otro de sus magníficos símiles.

Claro que España es un transatlántico, si no lo fuera no cabrían a bordo los más de 4.500.000 parados; es un transatlántico amarrado en puerto, sin gasolina, con un 0,8% de crecimiento para este año es imposible que el barco se mueva. Y además, con agujeros en el casco tan grandes como la nefasta negociación colectiva, la dependencia energética o el aumento del IPC. Si no se hace nada por taponarlos esta nave puede hundirse.

Para colmo, el fondo soberano chino que iba a invertir 9.000 millones de dólares en las cajas españolas no parece estar muy convencido con la operación y ahora niega haber realizado esa promesa a Zapatero. Como no puede ser de otra manera, el sector financiero español esta pagando estos vaivenes con grandes caídas en bolsa y creando desconfianza en los mercados e inversores.


La prima en 226 puntos

Además, la prima de riesgo de España ha vuelto a superar los 226 puntos de nuevo después de la complicada emisión de deuda del Tesoro Público español. El Tesoro sólo ha conseguido colocar 4.659 millones de euros, cuando la horquilla se encontraba entre un mínimo de 4.500 y un máximo de 5.500. La rentabilidad ha subido notablemente, las letras a 12 meses se han colocado a un 2,77% frente al 2,128% de la última emisión. Mientras que las de 18 meses han subido al 3,364% frente al 2,436 anterior.

Por si esto fuera poco, los ultraderechistas del partido Verdaderos Finlandeses han conseguido ser la tercera fuerza más votada en las elecciones celebradas ayer en el país escandinavo. Este partido, con ciertos tientes anti-europeos, se muestra totalmente contrario a los rescates financieros. Finlandia se puede convertir en una china en el zapato de la UE europea para negociar futuras ayudas a países en problemas.


El Ibex puede retroceder a los 10.000

Con este panorama, lo más normal es que la bolsa caiga hasta el soporte de los 10.000, impulsada principalmente por los descensos de los bancos, que son los que más se juegan en estos momentos. Así queda claro que no se puede presumir de estar en una situación totalmente diferente a la de los países rescatados, porque cada estado Estado tiene sus peculiaridades. Y es que Irlanda no era Grecia, Portugal no era Irlanda, y España no es Portugal. Pero hay muchos agujeros que tapar para que el transatlántico no se hunda.